A Coruña es la ciudad gallega con mayor precio de alquiler y en la que más se incrementó en noviembre, según datos de Idealista | Observatorio de Vivenda

A Coruña es la ciudad gallega con mayor precio de alquiler y en la que más se incrementó en noviembre, según datos de Idealista

A Coruña es la ciudad gallega con mayor precio de alquiler y en la que más se incrementó en noviembre, según datos de Idealista

En noviembre, el precio medio del alquiler en Galicia se situó en 8,8 euros por metro cuadrado, equivalente a 704 euros por un piso de 80 metros, un 9,9% más caro que el año anterior, pero un 34% por debajo de la media estatal.

A nivel provincial, ninguna zona gallega evita el aumento, aunque está lejos de los incrementos de Cáceres (casi un 26%), Segovia (21,7%), Ávila (20,1%), Madrid (16,2%), Lleida o Barcelona (14,2%). La provincia de A Coruña registró el mayor incremento anual en Galicia, con un 13,1%, seguida de Lugo, Ourense y Pontevedra. Aunque los precios actuales en Galicia son inferiores a los de 2007, la tendencia al alza continúa, mientras que las localidades cercanas a las ciudades presentan alternativas ligeramente más económicas pero también en ascenso.

En las principales ciudades gallegas, los precios del alquiler alcanzan máximos históricos. A Coruña lidera con el coste más elevado, 10,6 euros por metro cuadrado, seguida por Vigo con 10,2 euros y Santiago con 9,6. Otras ciudades como Pontevedra, Ourense y Ferrol también registran subidas destacadas. En cuanto a localidades turísticas, O Grove sobresale con precios medios de 22,2 euros por metro cuadrado, aunque todavía lejos de los máximos históricos alcanzados en mayo de este año.

En el área metropolitana de A Coruña, las rentas más altas se encuentran en Oleiros (9 euros el metro cuadrado, 720 euros por un piso de 80 metros), Culleredo (8,4 euros/m²) y Arteixo (7,6 euros/m²). Por su parte, los mayores aumentos en el último año se produjeron en Narón (casi un 24%), Ferrol (22%), seguido de Arteixo (15,1%) y la ciudad de A Coruña (13,2%).

Fuente.- La Opinión de A Coruña