La Ley de Derechos de los Inquilinos llega al Parlamento británico, aunque no será plenamente efectiva hasta 2027 | Observatorio de Vivenda

La Ley de Derechos de los Inquilinos llega al Parlamento británico, aunque no será plenamente efectiva hasta 2027

La Ley de Derechos de los Inquilinos llega al Parlamento británico, aunque no será plenamente efectiva hasta 2027

El mercado de alquiler de viviendas en el Reino Unido está a punto de vivir una transformación significativa con el proyecto de Ley de Derechos de los Inquilinos, que se está debatiendo en el Parlamento británico. Esta ley busca cambiar de manera radical la relación entre propietarios e inquilinos, además de modificar la visión de la vivienda como una inversión. El Partido Laborista, así como los conservadores, prometieron modificar las condiciones de los contratos de alquiler. Uno de los puntos más destacados de la propuesta es la eliminación de la cláusula 21 de la Ley de Vivienda, conocida como "desalojos sin culpa", que permitía a los propietarios rescindir el contrato sin motivo justificado, simplemente notificando con dos meses de antelación.

La nueva normativa establece que los propietarios solo podrán rescindir el contrato por motivos específicos, como la venta de la vivienda, la necesidad de que la utilicen familiares cercanos, el impago del alquiler o daños en la propiedad. En este caso, los inquilinos recibirán un preaviso de cuatro meses, y no se permitirá realizar desalojos en el primer año del contrato. Las Asociaciones de Propietarios expresan su preocupación por la posible prolongación de los plazos de desalojo debido a las nuevas restricciones, y temen que esto pueda llevar a una selección de inquilinos, excluyendo a los más vulnerables.

La propuesta también incluye la creación de una figura de Defensor del Pueblo del alquiler, en la que los propietarios deberán registrarse. Este defensor investigará las quejas de los inquilinos y podrá imponer sanciones de hasta 40.000 libras por quejas reiteradas. Otra gran novedad es la eliminación de los contratos de alquiler de plazo fijo, quedando solo los contratos indefinidos o mensuales. Además, la nueva normativa exigirá mejores condiciones de calidad en las viviendas, con un mayor peso del Certificado de Eficiencia Energética (EPC). A partir de 2030, las viviendas que se puedan alquilar deberán tener una calificación mínima de Letra C, lo que implicará una importante inversión en reformas y mejoras en el parque de viviendas en alquiler.

Fuente.- Idealista