La Xunta anima a los ayuntamientos de O Ribeiro a fijar población a través de las ayudas para rehabilitar viviendas destinadas a personas trabajadoras | Observatorio de Vivenda

La Xunta anima a los ayuntamientos de O Ribeiro a fijar población a través de las ayudas para rehabilitar viviendas destinadas a personas trabajadoras

La Xunta anima a los ayuntamientos de O Ribeiro a fijar población a través de las ayudas para rehabilitar viviendas destinadas a personas trabajadoras

El conselleiro de Emprego, Comercio e Emigración, José González, mantuvo un encuentro con el tejido empresarial y con entidades de la comarca de O Ribeiro interesadas en la nueva convocatoria de impulso a la rehabilitación de viviendas destinadas a personas trabajadoras. Recordando que el plazo de solicitud de ayuda está abierto hasta el próximo 15 de julio, hizo hincapié en que la orden está dirigida a los municipios de menos de 20.000 habitantes, teniendo prioridad los de menos de 5.000, que son la totalidad de los de esta comarca.

En la reunión, el conselleiro señaló que la iniciativa conjunta de las consellerías de Emprego, Comercio e Emigración y de Vivenda e Planificación de Infraestruturas persigue, por una parte, atraer talento para garantizar la cobertura de vacantes y, por otra, dar una nueva vida a inmuebles inhabitados, sin finalizar o deteriorados con el objetivo de fijar población.

En este sentido, el orden consta de dos líneas: la primera dirigida a empresas y a personas físicas o jurídicas, y la segunda destinada a ayuntamientos, con ayudas máximas previstas de hasta el 95% del presupuesto de la rehabilitación. Si se rehabilita una vivienda unifamiliar, la cantidad máxima será de 50.000 € en caso de que soliciten la ayuda empresas o personas físicas, y de 75.000 € en el caso de ayuntamientos. Si se trata de edificios residenciales colectivos inacabados o que se encuentren en situación de esqueleto inmobiliario, la cuantía no podrá superar los 30.000 € por cada una de las viviendas que formen el inmueble, ni la cantidad global para todo el conjunto de los 300.000 €.

En el marco de las dos líneas de ayudas existentes, la orden contempla también dos variables. La primera, que las empresas con centros de trabajo en Galicia sean las propietarias, usufructuarias o cesionarias del uso de las viviendas por un plazo mínimo de 10 años y decidan rehabilitarlas para destinarlas a la residencia habitual de sus personas trabajadoras, contribuyendo así a la cobertura de sus propias vacantes. La segunda, que esas empresas lleguen a acuerdo con una o varias personas propietarias de viviendas de la zona, o mismo con ayuntamientos, para que sean ellos quienes se encarguen de rehabilitar los inmuebles en beneficio último de los trabajadores de esas empresas.

De este modo, González destacó que los inmuebles deben destinarse a personas trabajadoras, en régimen de alquiler o de cesión de uso. No podrán estar situados a una distancia superior a 15 kilómetros del centro de trabajo donde esté contratada la persona destinataria final, siempre en un ayuntamiento con menos de 20.000 habitantes.

Valoración de las solicitudes

Según señaló el titular de Emprego, al analizar las solicitudes se tendrá en cuenta tanto la distancia entre la vivienda y el trabajo como la distancia hasta una parada de transporte público o una vía de alta capacidad. Además, se dará prioridad a las viviendas dirigidas a personas que trabajen en sectores estratégicos "como puede ser el agroalimentario, el forestal o el de los cuidados de personas" y se valorará también la sostenibilidad de las rehabilitaciones.

El conselleiro concluyó aludiendo a las nuevas ayudas como un orden sin precedentes, que permite avanzar en la cobertura de vacantes laborales por parte del tejido productivo proporcionándoles a las personas trabajadoras el acceso a la vivienda imprescindible para que puedan aceptar un empleo y establecerse con todas las garantías. Tanto a la fuerza laboral interna, dijo, como a la exterior necesaria para seguir avanzando en el encaje de oferta y demanda que redunde en el desarrollo económico de Galicia.

Fuente.- Xunta de Galicia