El precio de una vivienda de segunda mano en las ciudades duplica al precio en el rural, según un estudio de Idealista | Observatorio de Vivenda

El precio de una vivienda de segunda mano en las ciudades duplica al precio en el rural, según un estudio de Idealista

El precio de una vivienda de segunda mano en las ciudades duplica al precio en el rural, según un estudio de Idealista

En un contexto en el que el precio de la vivienda usada en España se sitúa en niveles récord, la elección entre vivir en una ciudad o en un entorno rural tiene un impacto decisivo en el coste de la compra. A finales de 2025, adquirir una vivienda en áreas urbanas casi duplica el precio de las zonas rurales, con una diferencia media del 99%, según un estudio de idealista/data. Mientras que en las zonas con mayor densidad de población el precio medio alcanza los 2.906 euros por metro cuadrado, en los ámbitos rurales se sitúa en torno a los 1.459 euros, aunque con fuertes contrastes según la provincia. Madrid lidera la brecha urbano-rural con una diferencia del 131%, seguida de Álava, Salamanca, Cáceres o Valladolid, donde los bajos precios del medio rural explican gran parte de esta desigualdad.

En los principales mercados residenciales, como Barcelona o Sevilla, la diferencia también es notable y supera el 70%, aunque resulta más moderada en provincias como Málaga o Valencia. Destacan asimismo territorios con una vivienda urbana especialmente cara, como Baleares, Guipúzcoa o Santa Cruz de Tenerife, donde incluso los precios en el medio rural son elevados. Por el contrario, Lleida rompe la tendencia general, ya que las viviendas en zonas rurales superan en precio a las urbanas, impulsadas por el atractivo de las áreas de montaña y de las estaciones de esquí. En el extremo más asequible se sitúan provincias como Ciudad Real, Jaén o Cuenca, con precios urbanos por debajo de los 1.100 euros por metro cuadrado, y zonas rurales de hasta quince provincias con valores inferiores a los 1.000 euros. Factores como el estado de los inmuebles, el tamaño, la población, las infraestructuras o el dinamismo económico explican estas diferencias entre territorios.

Fuente.- Idealista