La firma de hipotecas seguirá creciendo a tipos más bajos, según la Asociación Hipotecaria Española | Observatorio de Vivenda

La firma de hipotecas seguirá creciendo a tipos más bajos, según la Asociación Hipotecaria Española

La firma de hipotecas seguirá creciendo a tipos más bajos, según la Asociación Hipotecaria Española

La evolución del mercado hipotecario en España mantuvo una tendencia positiva en 2024 y se prevé que continúe así en 2025. El número de hipotecas constituidas alcanzó las 423.761, siendo la segunda cifra más alta en catorce años. Además, los tipos de interés se redujeron, situándose en un 3,25% de media, por debajo del 3,32% del año anterior. España sigue ofreciendo hipotecas a un coste más bajo que la media de la zona euro, algo que se atribuye a la elevada competitividad del sector bancario en el país. La caída del euríbor, que en febrero de 2025 se situó en el 2,407%, beneficiará a quienes revisen anualmente sus préstamos, reduciendo sus cuotas.

La bajada de los tipos de interés y la estabilización del euríbor en torno al 2,4%-2,5% impulsarán la demanda de hipotecas durante 2025. Según la Asociación Hipotecaria Española (AHE), en enero de este año el tipo medio descendió hasta el 2,96%, casi un punto menos que en 2024. La oferta de crédito sigue siendo atractiva gracias a la buena marcha del empleo, la creación neta de hogares y el crecimiento de la demanda extranjera de vivienda en España. Estas condiciones financieras favorables hacen prever que la concesión de hipotecas continúe en niveles elevados, con posibilidad de nuevos ajustes a la baja en los costes.

Sin embargo, el acceso al crédito para la compra de vivienda sigue concentrándose en personas con rentas medias y altas, especialmente en grandes ciudades como Madrid y Barcelona. En estos mercados, aunque los precios de las viviendas son elevados, los compradores suelen tener mayor solvencia y ahorro, lo que reduce la relación entre préstamo y valor de la vivienda. Por el contrario, en provincias como Teruel y Badajoz, donde los precios son más bajos, el nivel de endeudamiento supera el valor del inmueble. Esta diferencia refleja la desigualdad en el acceso a la financiación en función de la capacidad económica de los compradores.

Fuente.- El Economista